Queridos amigos, continuamos brindando herramientas respetuosas para acompañar a nuestros chicos y adolescentes,  está herramienta es un hilo conductor en cualquier decisión o reacción hacia cualquier persona, pequeña o grande, el ánimo es el motor de nuestra conducta, recuérdenlo!:

«¿De dónde sacamos la idea de que si hacemos sentir mal a un niño este se comportará mejor?…   Este es el concepto del castigo, y realmente es una locura.

¿Recuerdas la última vez en que te sentiste regañado y humillado por otro adulto? ¿Será que pensaste? “es muy útil, se lo agradezco mucho. Ahora lo voy a hacer mucho mejor y espero consultarles mis problemas”.  ¡Imposible!.

La verdad es que los niños (y los adultos) actúan mejor cuando se sienten mejor: Adler nos dice que el niño que se comporta mal es un niño desalentado.  La motivación más poderosa para el cambio es el ánimo. Si un niño o adulto se siente alentado, el mal comportamiento desaparece.

Hace muchos años decidí probar esta teoría.  Mi hijo de dos años de edad, había estado haciendo berrinches yyo estaba tan molesta que quería darle un par de nalgadas.  En su lugar, recordando el concepto de ánimo, me arrodillé, le di un abrazo y le dije lo mucho que lo amaba.  No sólo dejó de llorar, sino que mi molestia desapareció por arte de magia.  Si un niño se te acerca e inocentemente dice:  “Soy un niño y sólo quiero pertenecer”, ¿Podrías enojarte de alguna manera con ese niño?, Por supuesto que no!.  Lo que la mayoría de los adultos no nos damos cuenta es que cualquier niño que se porta mal inconscientemente está diciendo: “Sólo quiero pertenecer y tengo ideas equivocadas de cómo lograr pertenecer”.  Se necesita la valentía de un adulto para reconocer el desaliento de un niño y responder con ánimo en lugar de más desaliento.  Es mucho más fácil “reaccionar” a la mala conducta con una mala conducta nuestra.  Los adultos tratan de motivar el cambio a través del castigo y la recompensa.  Los resultados positivos son temporales  y por lo general implican una fuerte dosis de desánimo.  Los niños pueden evitar el castigo para obtener la recompensa, pero el precio que pagan es la pérdida de la percepción de que los eventos ocurren como efecto de sus propias acciones (locus de control interno), la pérdida de confianza en sí mismo y la pérdida de oportunidades de aprender habilidades para la vida.  Dreikurs enfatizó que el ánimo es una de las habilidades que los adultos pueden aprender para ayudar a los niños.  Dijo muchas veces, “Los niños necesitan ánimo, así como las plantas necesitan agua.  No pueden sobrevivir sin ella”.  La raíz de la palabra ánimo, es por supuesto, el valor.  Cuando nos esforzamos por alentar a los demás y a nosotros mismos, en realidad estamos ayudando a desarrollar valor para enfrentar los retos y dificultades de la vida.  Cada una de las herramientas de Disciplina Positiva está diseñada para ayudar a los niños a sentirse mejor (animado), por lo que están motivados para hacerlo mejor. El ánimo es la base de cada herramienta de Disciplina Positiva que compartiremos en nuestras posteriores semanas.»*

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*Traducción de la página: http://blog.positivediscipline.com/2014/01/a-misbehaving-child-is-discouraged-child.html