Usualmente  cuando un salón de clase no funciona, nos damos cuenta que esto sucede porque los estudiantes y docentes carecen de habilidades básicas para relacionarse socio afectivamente con su entorno.

Tomarse el tiempo para enseñar metódicamente dichas habilidades  les ayudará a tus alumnos a trabajar juntos de manera más eficaz y con respeto.  Las habilidades aprendidas por los estudiantes (manejar el estrés, a desarrollar autorregulación y a aprender a identificar y expresar sus pensamientos, necesidades y emociones) son fundamentales para el aprendizaje significativo y es uno de los mejores indicadores de éxito académico.

Cuando los estudiantes trabajan juntos de manera efectiva, se desarrollan las siguientes «Siete percepciones y habilidades significativas*»:

  • Soy capaz
  • Puede contribuir de manera significativa y soy realmente necesario.
  • Puedo influir en lo que pasa en la vida
  • Tengo la capacidad de entender mis emociones personales y utilizo este entendimiento para desarrollar la autodisciplina y el autocontrol y para aprender de mis experiencias.
  • Tengo la capacidad de trabajar con otros y de desarrollar amistades a través de la comunicación, cooperación, negociación, además de compartir, ser empático y saber escuchar.
  • Tengo la capacidad de lidiar con los límites y las consecuencias de la vida cotidiana con responsabilidad, adaptabilidad, flexibilidad e integridad.
  • Tengo la capacidad de utilizar mi sabiduría para poder evaluar situaciones de acuerdo a valores apropiados.

El alumno únicamente garantizará su éxito académico en la medida que pueda estar emocionalmente regulado, aunque es común pensar o desear que esto viene de casa, muchos de los adultos significativos para nuestros estudiantes tampoco han desarrollado estas habilidades.

¿Cómo iniciar el trabajo afectivo en el salón de clase?:

  1. Confianza Elemental:  La creación de rutinas, la constancia y confianza en la relación en donde la dignidad y el respeto (firme y amable) esté siempre presente, saber escucharlo es fundamental.
  2. Pensamiento Causal: Pregunta de «qué o «cómo», brinda opciones limitadas, enfocándose  en soluciones
  3. Desarrollo de Conciencia: Construcción graudal de empatía (ser escuchado, con sentido), respetando las diferencias.
  4. Capacidad para postergar la gratificación: Constancia, trabajo con sus propios compañeros, manejando los errores como oportunidades de aprendizaje.
  5. (Continuará)…..

En nuestros Talleres de Disciplina Positiva en el Aula, trabajamos por motivar una comunidad educativa saludable,  para ello tenemos herramientas y  habilidades que promueven la gestión educativa respetuosa  y  que preparan el terreno afectivo: Habilidades para generar cooperación, comunicación, trabajo con sentido dentro del aula, etc.

Si deseas participar en nuestros procesos formativos haz click acá:  EVENTOS DISCIPLINA POSITIVA , será un gusto compartir esta gran experiencia que  cambiará tu visión sobre la conducta de los niños y garantizará cambios en la vida de aquellos en los que impactas en el día a día!.

 

 

 

 

 

*Texto tomado de Manual Disciplina Positiva en la Escuela.  Guía para el maestro.