En Disciplina Positiva reconocemos el ser del niño versus el hacer de los niños.  Cuando nos centramos en el SER motivamos un lenguaje interior que se desarrolla en una sana autoestima.  Acá encontrarás 3 formas de animar a tus hijos/estudiantes por lo que son, no por lo que hacen.

Brinda:

  1. Observaciones:  “He observado que te esforzaste por culminar tu tarea en menos tiempo”
  2. Agradecimientos:  “Agradezco tu paciencia al entrar al supermercado conmigo”
  3. Confianza:  “Confío en que puedes lograr/superar esta situación”

Te invito a que tomes papel y lápiz para anotar un pequeño listado de aquellas situaciones que observas, agradeces y en las que confías en tu hijo.  Para ello necesitarás un tiempo para observar todas aquellas cosas que puedas devolverle a tu hijo de forma que alimente su ser.  Si eres consistente, verás cambios en tu hijo que ni los castigos y premios lograron durante mucho tiempo, solamente se persistente.

Tal como la entrada Fórmula 85/15, el ánimo se consolida al brindar un reflejo de la versión positiva de ellos.  Parte de nuestra estrategia como padres y maestros será ser como jardineros, regar día a día esa semilla que busca pertenecer en tu vida.

Terminando con una frase de aliento:

“Confío en que ustedes son el motor que impulsa el cambio positivo en sus hogares y centros educativos”

No se rindan….