La neurociencia nos proporciona una valiosa información sobre el funcionamiento de nuestro cerebro.  Gracias a sus aportes podemos saber cómo la mente guarda la información, la procesa y elabora para crear un concepto consciente.  Gracias a la neurociencia podemos conocer los procesos biológicos que subyacen tanto a la conducta como al aprendizaje.

Para las personas que promovemos la filosofía Disciplina Positiva, nos motiva y respalda poder leer estos artículos y darnos cuenta que nuestros procesos apuestan 100%  a la creación de relaciones de respeto y cooperación en cualquier ámbito donde los niños y adolescentes se encuentren. Sólo sintiéndonos bien, podemos actuar mejor, no  esperemos el efecto contrario.

Es imprescindible que el proceso educativo tenga en cuenta el funcionamiento de la mente.  La neurociencia sirve a la educación en cuanto que le proporciona las claves de cómo las personas perciben, interpretan y elaboran la información construyendo el aprendizaje.

Aún queda mucho camino por recorrer en el avance de la neurociencia.  Aun así los actuales conocimientos que nos proporciona esta disciplina nos permiten descifrar algunos factores básicos para que se produzca el aprendizaje porque favorecen y potencian la creación de nuevas conexiones entre neuronas.

La emoción tiene un papel crucial en la creación de aprendizajes.  Los principales procesos mentales responsables del aprendizaje: percepción, atención, memoria, etc.  Están estrechamente vinculados con la emoción.  El estado emocional determina el funcionamiento del cerebro.  Ejemplos de esto son:  cómo podemos recordar con facilidad una canción que nos trae recuerdos agradables, o como cuando estamos tristes nos cuesta concentrarnos.  El estado emocional del niño y de nosotros los adultos va a determinar la construcción de aprendizajes.  Si el estado de ánimo es positivo, la mente esta predispuesta a crear un aprendizaje.

Cómo facilitar la creación de los aprendizajes?

La neurociencia nos permite conocer los sustratos biológicos del aprendizaje y de este modo nos permite potenciar los mismos.

  • Acompaña el aprendizaje de emociones positivas. Presta atención al clima de las situaciones de aprendizaje, trata de proporcionar un clima seguro y positivo.
  • No olvides el estado emocional del niño. Las emociones influyen en la creación de aprendizajes, cuando el estado de ánimo sea negativo no es el mejor momento para aprender. (En disciplina positiva le llamamos PREPARAR EL TERRENO)
  • Practica la educación emocional para dotarle de una rica inteligencia emocional. La capacidad para regular sus estados emocionales y ser dueños de los mismos, les va a permitir controlas sus procesos de aprendizaje. (CREAR BASES AFECTIVAS SÓLIDAS)
  • Asocia el aprendizaje a experiencias positivas de bienestar. (REUNIONES DE CLASE)

Fuente: HacerFamilia.com